COMUNICAR.
La habilidad social que todos debemos aprender.
COMMUNICATE. The social skill
that we all must learn.
Lic. María de Francia González M.
UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL SIMÓN RODRÍGUEZ. Decanato De
Educación Avanzada. Núcleo Regional De Educación Avanzada Caracas - Venezuela
RESUMEN:
La
comunicación asertiva es una habilidad social que puede ayudarnos a establecer
mejores conexiones con los demás y que podríamos considerar una virtud,
teóricos como Rogers, Guix, Cornellius, nos hacen ver que en dicha habilidad se
conjugan una serie de elementos que son importante aprender a manejar para
lograr tener conversaciones que nos resulten satisfactorias, al mismo tiempo
que nuestros interlocutores comprendan nuestro mensaje.
El
objetivo principal de este artículo es compartir los elementos básicos de la
comunicación asertiva como una habilidad que resulta una prioridad manejar en
el área del asesoramiento, siendo esta uno de los pilares fundamentales de la
existencia humana, la cual nos permite relacionarnos eficazmente con los demás.
Palabras
claves: Comunicación, Asertiva, Habilidad.
ABSTRACT:
Assertive communication is a social skill that can
help us to establish better connections with others and that we could consider
a virtue, theorists such as Rogers, Guix, Cornellius, among others; make us see
that in this ability a series of elements are combined that are important to
learn to manage to have conversations that are satisfactory to us, at the same
time that our interlocutors understand our message.
The main objective of this article is to share the
basic elements of assertive communication as a skill that is a priority to
handle in the counseling area, this being one of the fundamental pillars of
human existence, which allows us to interact effectively with others.
Keywords:
Communication, Assertiveness, Skill.
INTRODUCCIÓN
La
comunicación desde su significado más básico es la capacidad que tenemos para
expresar nuestras ideas a otros; sin embargo, en el área del asesoramiento, la
comunicación debe ser manejada de una forma asertiva para así poder brindar el
apoyo y el acompañamiento adecuado a quienes lo soliciten ante determinadas
circunstancias, actuando de esta manera como agentes de cambio para promover el
crecimiento integral de las personas.
Elementos
como la asertividad, la empatía, la comprensión y la capacidad de escuchar,
entre otros; son fundamentales conocerlos para desarrollar la habilidad social
de la comunicación, y más importante aún es tenerlos presente así como ponerlos
en práctica, ya que es una virtud que nos permitirá tener mejores relaciones
interpersonales, con la cual podemos acompañar a quienes lo necesiten e influir
en otras personas de manera positiva.
La
Comunicación Asertiva como Habilidad Social:
“Quiero arreglar el mundo, pero el
mundo empieza por mi”
(Anónimo)
Si
bien comunicar es una habilidad social, resulta interesante tener claro el
concepto de habilidades sociales, ya que esto nos conducirá al tema central de
este trabajo como lo es la comunicación como una habilidad.
Podemos
definir las habilidades sociales como “un conjunto de conductas emitidas por el
individuo en un contexto interpersonal que expresa sus sentimientos, actitudes,
deseos, opiniones o derechos de un modo adecuado a la situación, respetando esas
conductas en los demás y que, generalmente resuelve los problemas inmediatos de
la situación mientras minimiza la probabilidad de futuros problemas” (Caballo,
1993. Citado en: ABP. s/f).
Este
conjunto de conductas, pensamientos y emociones que tenemos cuando nos
relacionamos con otras personas nos producen bienestar y resultan
satisfactorias, pues de esta manera nos permite tener relaciones de mejor
calidad y en general las herramientas necesarias para generar un vínculo más
fuerte con las personas de nuestro entorno; pareja, familia, vecinos, comunidad
y trabajo.
“Las
habilidades sociales se adquieren principalmente a través del aprendizaje por
observación, imitación, ensayo e información.
Son
comportamientos interpersonales complejos, verbales y no verbales, a través de
los cuales las personas influimos en aquellos con los que estamos
interactuando, obteniendo de ellos consecuencias favorables
y suprimiendo o evitando efectos desfavorables.
·
Suponen iniciativas y respuestas efectivas y
apropiadas.
·
Acrecientan el reforzamiento social.
·
Son recíprocas por naturaleza.” ABP (s/f)
Por lo que al mismo tiempo podríamos inferir que muchas de
nuestras habilidades comunicativas las aprendemos desde el momento en que
nacemos y durante el proceso de desarrollo, en nuestro hogar, con familiares y
amigos; sin embargo, las mismas siempre
pueden ser mejoradas para enriquecer las buenas relaciones humanas.
Son
muchos los motivos por los cuales nos podemos enfrentar a esta falta de
habilidad cuando nos comunicamos; puede que nunca hayan sido aprendidas o en
otros casos, también son asociadas a experiencias del pasado, como falta de
motivación, inseguridad o el no saber cómo discriminar las situaciones
adecuadamente para una respuesta asertiva.
En
pro de mejorar las habilidades sociales el psicólogo M. Silberman en su libro
Inteligencia Interpersonal (2001), señala ocho habilidades necesarias para
relacionarse con otros y que al mismo tiempo recomienda ponerlas en práctica
garantizar el éxito al comunicarnos con los demás:
1. Comprender
a los demás: La importancia de entender y reconocer a los demás, al mismo
tiempo ayuda a desarrollar la habilidad de escuchar para entender al otro. Así
mismo se puede lograr influencias y resolver conflictos de una manera
saludable.
2. Expresarse
claramente: Saber transmitir el mensaje de la manera más clara, que este sea
efectivo y preciso.
3. Ser
asertivo con sus necesidades: Aprendiendo a conocernos a nosotros mismos
podemos estar más conscientes de cuáles son nuestras necesidades y prioridades
para poder comunicarlo, antes de esperar que otros las supongan.
4. Intercambiar
retro-comunicación efectiva: Saber compartir la retroalimentación de una forma
clara, concreta y útil; así mismo, pedir comentarios y permitir que otros se
expresen.
5. Influenciar
en los otros: Cuando logramos motivar a otras personas o tomar acción,
ayudándolas a tener logros de acuerdo a sus necesidades, de la misma manera
podemos apoyarles para aprender a mejorar, crecer y descubrir cosas nuevas en
equipo y generar cambios positivos.
6. Resolver
conflictos: Saber cómo presentar un problema, comunicarse con paciencia y
expresar sus preocupaciones para generar situaciones creativas que permitan
resolver sus conflictos y fortalecer la relación.
7. Hacer
equipo: Siempre buscar la mejor relación dentro del grupo al que se pertenece.
Trabajar en equipo significa tener compromiso en trabajar coordinadamente para
lograr los objetivos que convienen a todos.
8. Cambiar
el rumbo: Evitar que las relaciones se estanquen, por lo que resulta útil hacer
cambios planeados, que ayuden a establecer la relación, creando nuevos hábitos
y acciones que rompan con la monotonía. Por lo que los cambios que se propongan
deberán ser a gusto y en beneficio de todos.
.
Desarrollar
la habilidad de la comunicación asertiva, dar una correcta información y a su
vez brindar apoyo desde la escucha a quienes lo soliciten, contribuirá a
establecer un vínculo desde la humanidad.
Una
comunicación clara en el ámbito de la salud y el asesoramiento ha resultado una
de las prácticas más relevantes para proporcionar una atención segura y así
evitar situaciones que originen situaciones negativas. Es por ello que es imprescindible que haya un trabajo
permanente en mejorar la comunicación para que la calidad de esta influya de
forma positiva en los resultados.
El
primer encuentro con el cliente, el caso del asesor resulta una oportunidad
única para que éste relate el motivo de su visita. Guix (2011) señala:
“La
comunicación es probablemente el verbo, la acción más importante junto al amar.
La comunicación deviene esencial porque es el vehículo que nos permite
relacionarnos, o mejor aún, vincularnos. La raíz de comunicar es poner en común
y construir vínculos. De ahí nacen las dos dimensiones de toda comunicación: el
contenido y la definición de la relación.”
Somos
seres sociales y por lo tanto estamos en constante interacción con el mundo o
como diría Ernest Hemingway “Ningún hombre es una isla.”
La
comunicación requiere de dos o más personas para poder intercambiar
información. A partir de allí podemos afirmar que una comunicación cuando se
conduce de una forma adecuada siempre ayudará a optimizar el objetivo
fundamental que es garantizar la seguridad y la salud del asesorado.
Existen
tres tipos de comunicación: el inhibido o pasivo, el agresivo y el asertivo.
Tipo
inhibido: Son aquellas personas que les cuesta decir que no, quienes les es
difícil expresar una crítica, les cuesta defender su punto de vista, poniendo a
los demás por encima de sí mismos.
Tipo
agresivo: Son personas que se sienten por encima de los otros sin importar las
consecuencias que tienen para las demás personas y no les importa si sus
reacciones producen daño o no.
Tipo
asertivo: Siendo este el tipo más adecuado, ya que la persona se coloca en el
mismo nivel de sus interlocutores, es capaz de expresar sus opiniones y
defender sus derechos sin ofender a nadie, puede hacer una crítica constructiva
de manera adecuada y se siente satisfecho de sus relaciones sociales. Suelen
tener relaciones satisfactorias y un buen círculo social.
Al
ser el tipo de comunicación asertiva la más idónea para las relaciones humanas,
la Universidad del Rosario en Colombia, define la comunicación asertiva como:
“la capacidad de expresar de manera directa
opiniones, creencias, posturas, derechos, deseos y emociones de manera eficaz,
sin violar los derechos de los demás.” (amayaco.com, s/f)
Cuando
desarrollamos la habilidad de comunicarnos de forma asertiva logramos expresar
nuestros sentimientos y opiniones de una forma clara, comprensible, abierta, siendo
honestos y respetuosos y gestionando inteligentemente nuestras emociones.
Dicho
esto, es importante cuidar el lenguaje, ya que este así como puede impulsarnos,
también puede anularnos. El lenguaje nos sirve para crear una realidad mental
que puede generar castigo o lección, desesperanza u oportunidad, de allí la
importancia de entrenarse en el uso apropiado del lenguaje. Puig (2020)
“La
palabra comunicación proviene del latín comunicatio, que a su vez deriva del
verbo latino communicare, que significa compartir, intercambiar algo, poner en
común. Así pues, etimológicamente, el significado de fondo de la palabra
comunicación es la idea de poner nuestras ideas y pensamientos en común con los
de otra persona, pues lo común es aquello que se comparte.” (Diccionario de
dudas)
En
la comunicación ponemos palabras, sentimientos e ideas en común para que se dé
una retroalimentación a través del lenguaje; de allí que una adecuada
interacción entre las partes son una parte fundamental en el proceso de retroalimentación,
y en el caso del asesoramiento, la adopción de medidas y estrategias
preventivas.
Las
emociones son creaciones, por ello la inteligencia emocional nos conduce a ser
conscientes de lo que debemos hacer para transformarlas. De allí la importancia
que el asesor aprenda a tener una comunicación intra personal, desde la
humanidad y su verdadero ser, con honestidad y promoviendo el auto conocimiento
para así, desde el mismo principio, tener interacción con quienes lo requiera.
“El cuerpo habla lo que su mente
piensa”
(Anónimo)
Toda
comunicación es un acto de responsabilidad y por lo tanto merece respeto
durante el diálogo; es decir el respeto hacia los turnos correspondientes del
emisor y del receptor.
La
comunicación puede ser verbal, a través de las palabras; sin embargo, por más
que en muchas oportunidades pensemos que estamos utilizando el vocabulario
adecuado para darnos a entender, hay otros componentes no verbales que
acompañan la comunicación, como son: las emociones y la corporalidad; llamada
tal como se indica comunicación no verbal, la cual es de mucha importancia ya
que durante una interacción, este tipo de comunicación transmite más
información que el lenguaje verbal, aproximadamente el 60%.
Por
medio de las emociones proyectamos el estado de ánimo (incluyendo el tono de la
voz); cada gesto acompaña una emoción y en muchas ocasiones estamos
desconectados de lo que dice nuestro cuerpo.
En
la comunicación no verbal, la investigación ha demostrado que cuando los mensajes
de las palabras parecen congruentes con el resto del mensaje, de la conducta no
verbal, entonces las palabras llevan mucha parte del mensaje. Sin embargo,
cuando los mensajes de las palabras parecen discrepar con los mensajes de la
conducta no verbal, en ese momento, la investigación es muy clara: se
transmiten más mensajes de forma no verbal que de forma verbal. (Notas del
curso Comunicación y Habilidades sociales, on line)
“Por
medio de las palabras y el tono de la voz, la gente interpreta constantemente
(y a veces interpreta mal) su relación contigo. Si el resultado final es que no
se siente respetada evidentemente tu comunicación no ha sido efectiva, no
importa cuán buenas fueron nuestras intensiones. Tu responsabilidad va más allá
de dar el mensaje, eres responsable también del proceso de comunicación y del mensaje
que reciben los demás. (Cornelius y Faire, 1989)
En
consecuencia podemos afirmar este tipo de lenguaje es de mucha importancia y
tiene un impacto significativo en la persona que lo ve (el receptor) ya que
este lo descifra de forma inconsciente.
La
comunicación no verbal tiene tres características:
1. Es
inconsciente: Son gestos que adoptamos según la emoción o el estado de ánimo.
2. Es
contextual: Tiene que ver en cómo se desarrolla la comunicación.
3. Es
complejo: Por la dificultad para su interpretación.
Al
mismo tiempo esta tiene otras características como son:
·
Auditiva: El tono de la voz, la velocidad,
los silencios.
·
Prosémica: De acuerdo a la proximidad o
distancia que tenemos a nuestro interlocutor (pública, social, personal o
íntima).
·
Kinésica: Son los gestos, movimientos y
posturas.
Dentro
de las habilidades sociales la comunicación no verbal es muy importante, ya
que, como se mencionó anteriormente, supone el mayor porcentaje de la
comunicación porque las personas inconscientemente suelen fijarse en sus
componentes.
Es
por ello que siempre debe haber coherencia entre las palabras, el tono de voz y
los gestos. De esta manera lograremos crear un vínculo, una apertura que sólo
podemos establecer, primeramente a través de la comunicación, en cualquiera de
sus formas.
Cuando
la comunicación es asertiva y logramos ser congruentes con nuestro discurso es
muy importante hacer contacto ocular, mirar a las personas de una forma
natural, directa, abierta y al mismo tiempo moderada; la postura corporal debe
ser erguida, pero no intimidatoria, la misma debe ser cómoda y a la vez
neutral.
Sin
embargo, la comunicación falla cuando hay interferencias comunicativas, como
distracción, no observar al interlocutor, distorsión, omisión o generalización
que hacen que se pierda la riqueza del mensaje; por eso se debe tener una
actitud flexible al interactuar con otras personas.
Es
evidente que el aprendizaje de herramientas que permitan mejorar la
comunicación, tales como la inteligencia emocional o algunas técnicas
sencillas, nos pueden ofrecer resultados positivos en nuestras actuaciones y
relaciones interpersonales.
El
equipo docente de la facultad de psicología de la universidad de Murcia,
España; recomienda 4 elementos que permiten mejorar la habilidad social de
comunicar:
Entrenamiento
en habilidades: se enseñan las conductas, se practican y se integran en el
repertorio conductual de la persona.
Reducción
de la ansiedad: directamente (sensibilización u otros procedimientos de
Contra
condicionamiento) o indirectamente, como un subproducto del entrenamiento en
habilidades o reestructuración cognitiva).
Reestructuración
cognitiva: donde los valores, creencias, cogniciones y/o actitudes pueden
cambiarse con técnicas de modificación de conducta cognitiva, comprensión y
logros conductuales).
Entrenamiento
en solución de problemas: se enseña a recibir correctamente los “valores” de
todos los parámetros relevantes de la situación, a procesar los “valores” de
estos parámetros para generar respuestas potenciales, seleccionar una de esas respuestas
y enviarla de forma que maximice la probabilidad de alcanzar el objetivo.
Si
deseamos tener conversaciones que nos resulten satisfactorias, que las otras
personas comprendan nuestro mensaje, es necesario que desarrollemos las
habilidades adecuadas para una verdadera comunicación asertiva, las cuales nos
pueden ayudar a establecer mejores conexiones con los demás, tomando en cuenta
algunos aspectos para que la interacción se desarrolle de una manera efectiva:
ordenando las ideas y emitirlas adecuadamente, escuchando activamente,
prestando la máxima atención, procesando e integrando las ideas para luego
hacer una retroalimentación.
Cuando
a través de la comunicación logramos crear un vínculo con el usuario se genera
la empatía creando un equilibrio entre la coherencia y la confianza y que da
como resultado que el paciente comience a sentir esperanza y motivación, porque
la empatía es una conexión que inicia desde la comunicación asertiva, efectiva
y humanizada.
Las
habilidades sociales nos ayudan a nuestro desarrollo personal, desde la
relación de ayuda propuesto por Carl Rogers quien nos muestra como
interactuamos con otras personas para ayudarnos a ser la mejor versión de
nosotros mismos, para ello debemos desarrollar el conocimiento, las actitudes y
las habilidades, características que nos hace una persona congruente.
De
esta manera podemos apoyar a otras personas cuando, como asesores, la actitud
de ayuda más adecuada viene siendo la empatía, comprender antes de ser
comprendido, así como aceptar al otro de forma incondicional.
“La
empatía es una forma especial de conocer al otro y a nosotros mismos, una
especie de sintonía y comprensión. Cuando la empatía se extiende, satisface
nuestras necesidades y desea la intimidad, nos rescata de nuestros sentimientos
de soledad.” (Rogers, 1992)
Significa
ponernos en el lugar del otro, comprender los sentimientos y emociones de los
demás. Es por ello que cada vez que tenemos conversaciones, o bien en el caso
del asesoramiento, debemos dedicar el tiempo y la atención completa a nuestro
interlocutor. Cuando se demuestra que ha empatía se establece una relación de
confianza que permite abrir la puerta a una mejor comunicación.
Así
mismo podríamos añadir que es comprender el marco de referencia del otro e
incluso de su familia, identificando el contenido de sus sentimientos así como
su significado, logramos entender y responder las experiencias únicas del otro;
desde una aceptación positiva e incondicional, abierta y congruente, promovida
por el profesional, generando confianza, desde la aceptación de sí mismo, para
así poder aceptar al cliente tal como es, sin juzgar sus actos o pensamientos,
respetándolo e interesándose sinceramente por él.
Como
expresaría Carl Rogers cuando la aceptación del cliente es positiva, es capaz
de percibir sus experiencias sin distorsión alguna, lo que permitirá que le sea
más fácil reinterpretarse a sí mismo, logrando de esta manera una verdadera
transformación.
“Hablar es una necesidad, escuchar es
un arte”
(Anónimo)
Es
importante tener presente que la comunicación es mucho más que sólo decir
palabras, por muy apropiadas que estas sean. Para desarrollar positivamente
esta tan mencionada empatía, también debemos permitir que el otro nos transmita
sus necesidades; es por ello que fortalecer las competencias blandas, como lo
es la comunicación, en el área de la salud nos sirve también para todas las
relaciones interpersonales. Es por ello que la preparación inicia por el
profesional, comenzando por dejar sentir, conectar la mente con el corazón,
estando atento al otro, desarrollar la capacidad de sentir lo que siente el
otro desde el corazón.
Todos
queremos sentirnos escuchados, por ello también debemos prestar mucha atención
a lo que otras personas nos dicen. El interlocutor apreciará la atención que le
brindemos. Gestos como asentir con la cabeza, preguntar cuando algo no se entienda,
recapitular alguna frase de lo que estamos escuchando son muestras de interés
por lo que otros nos dicen.
De
allí la importancia de brindar una escucha activa que nos permita conectar con
el cliente y que se exprese con toda libertad, así promovemos, como diría
Rogers, su desarrollo personal para que más adelante pueda comprender y
resolver sus problemas por sí mismo reinterpretando su situación y generando un
compromiso con los nuevos objetivos.
“La
escucha activa significa dejar de lado momentáneamente tú propio punto de vista
para “sintonizarte” con la otra persona.” (Cornelius y Faire, 1989)
Cuando
escuchamos de forma activa, estando presentes por y para el cliente, podemos
experimentar que somos una especie de compañeros de exploración, mientras el
otro va descubriendo su parte más profunda; así logra expresar, muchas veces a
través de metáforas, sus sentimientos, experimentando al mismo tiempo
diferentes emociones, dando como resultado un efecto liberador de un encuentro
consigo mismo.
Simplemente
es saber escuchar, y aunque suena muy sencillo, es una habilidad que se
adquiere mediante la práctica para hacerlo debidamente. Es una manera de
brindar la compañía necesaria que el otro solicita, o en mejores palabras:
“La
compañía gentil y sensible de una postura empática proporciona iluminación y
curación, en tales situaciones la comprensión profunda es el regalo más
precioso que se puede dar a otro” (Rogers, 1992)
Cuando
escuchamos con verdadera empatía, ofreciendo la compañía que el cliente o el
paciente solicita se genera la fuerza necesaria para iniciar el proceso de
cambio y es doblemente enriquecedora porque el paciente se siente aceptado y al
mismo tiempo se acepta, lo que traerá como consecuencia la posibilidad de
abandonar sus mecanismos de defensa y poder avanzar hacia la maduración desde
la seguridad.
CONCLUSIONES:
Cuando
desarrollamos habilidades sociales para la vida somos capaces de aprender a
estar en armonía con nosotros mismos, por medio de la saludable manifestación
de nuestras emociones, sentimientos y pensamientos.
La
habilidad de comunicar es un tema extenso interesante y apasionante,
desarrollarla es responsabilidad de los profesionales de todas las áreas,
ninguna es excluida.
Para
ser asertivos podemos mantener nuestras creencias y opiniones, al mismo tiempo
aceptar las de otras personas, sin agredir ni ser agredido; sabiendo expresar nuestros sentimientos, potenciando
así el equilibrio emocional.
Debemos
aprender a desarrollar vínculos empáticos desde la familia, la pareja, la
comunidad, los pacientes y asesorados, de manera que estos contribuyan a
desarrollar bien su trabajo. Para transmitir dicha empatía debemos aprender a
tener pequeños detalles que marquen la diferencia, viendo más allá de lo que
busca el paciente y su familia y que muchas veces no tienen la habilidad de
expresar; logrando así que tenga la confianza de expresar lo que siente.
Para
ello el profesional debe tener la suficiente inteligencia emocional para colocarse
en el mismo nivel del otro y ayudarlo para que pueda expresar lo que le sucede
y escucharle de forma activa, a través de lo que observa y lo que siente,
tomando en cuenta que el atributo de escuchar, principalmente, es estar en
silencio, para poder observar qué proyecta el otro más allá del dolor físico,
porque con toda seguridad, esa persona necesita ser escuchada, mirada, que le
brinden una sonrisa, y por qué no, también puede ser un abrazo.
Como
asesores, también es nuestro deber atrevernos a romper esquemas y paradigmas,
haciendo vínculos con las personas, ya que la humanización es de seres humanos
y sólo aí podemos aprender a ser compasivos, que es un paso más de la misma
empatía, teniendo una actitud comprensiva y activa, abrazándonos y abrazar, sonriendo
con señal de paz y humildad, brindando y atrayendo humanidad.
BIBLIOGRAFÍA
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COMUNICACIÓN INTERPERSONAL. (2010).
Revista Digital Para Profesionales de la Enseñanza. Federación de Enseñanza de
C.C.O.O. de Andalucía.
Equipo
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Cornelius, H.; Faire, Sh.
(1989). TÚ GANAS, YO GANO. Todos podemos
ganar. Móstoles: Gaia Ediciones.
COMUNICACIÓN Y HABILIDADES
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Guix, Xavier. NI ME EXPLICO, NI ME ENTIENDES. Laberintos
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Equipo Docente de ABP.
Facultad de Psicología. HABILIDADES SOCIALES Y COMUNICACIÓN. Universidad de
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Rogers, Carl. EL PROCESO DE CONVERTIRSE EN PERSONA.
(1992). Editorial Planeta Mexicana.
Silberman, Mel. LA INTELIGENCIA INTERPERSONAL. Una Nueva Manera De Realacionarse Con Los
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Vivar, Pedro. Emotion Me. (2020) Entrevista a MARIO ALONSO PUIG // LENGUAJE, SALUD y COMUNICACIÓN.
Recuperado en: https://www.youtube.com/watch?v=7_GVODl2T48
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